Leo que por el Reino Unido vuelven a quejarse de que el
Príncipe Carlos se dedique a promocionar pseudomedicinas que nunca han demostrado su eficacia. El año pasado, el
British Medical Journal denunciaba enormes barbaridades anticientíficas en los folletos que publica la principesca Fundación para la Salud Integral, para popularizar una pretendida alternativa que simplemente es filfa. Por supuesto, las quejas nunca consiguen nada. Por aquí más o menos lo mismo hace la Universidad Pública cuando le cuelan estudios tan poco sólidos como las maravillas inexistentes que te
venden ahora en el subterráneo tan esotérico y tan chic de la Estación de Autobuses. En la misma noticia de la presentación de semejante feria de engañabobos, se hablaba de productos "terapéuticos" que se vendían, aunque a lo largo de la semana el colegio de médicos no haya dicho ni mú de ese instrusismo.
Incluso pasó por aquí la medium más famosa del mundo, que dice entrar en trance y acudir a extrañísimas conexiones para luego balbucear estupideces que los clientes (paganos de sus nada gratuitas consultas) interpretan como si fueran manjar divino. Sus sesiones, afirman sus acólitos, curan al afligido y consuelan al enfermo... ¿o era al revés? Más bien parece que ni lo uno ni lo otro, como tanto producto que venden en la feria esotérica y alternativa. ¿Por qué ninguna asociación de consumidores, ni ninguna autoridad competente, exige a estos negociantes el cumplimiento de las directivas europeas sobre prácticas comerciales desleales, es decir, que demuestren que lo que venden allí funciona realmente antes de poder venderlo impunemente (o peor, con los parabienes de esas mismas autoridades)?
Si los monarcas, las universidades o las autoridades siguen promocionando (por activa o por pasiva) el viejo oficio de sacar partido de la ingenuidad humana, mal vamos. Disfrazado de esotérico, lo que queda es que parece que nos gusta que nos engañen y se queden con nostros. Y con nuestro dinero, que, por más que alternativo, es el verdadero motor de estos salones y mercadillos.
Diario de Noticias. Jueves 12 de marzo de 2009
Fuente:
Por la Boca Muere el Pez (Blogalia)